Miguel Romano no es solo un peluquero; es una leyenda viviente de la estética argentina y un pilar fundamental de la cultura pop del país. Hablar de él es hablar de la «era dorada» de la televisión y el cine nacional.
Aquí tienes un recorrido por su trayectoria:
1. Los Inicios y el Salto a la Fama
Miguel comenzó en el oficio desde muy joven, pero su nombre empezó a resonar con fuerza en la década de los 60 y 70. Su talento no radicaba solo en el corte, sino en su capacidad para entender el «estrellato».
Se convirtió en el estilista de confianza de las grandes divas de la época, logrando lo que pocos: que su peluquería fuera un centro de noticias y poder mediático.
2. El Estilista de las Divas
Si hay un nombre que define la carrera de Romano, es Susana Giménez. Miguel fue el arquitecto del icónico rubio de la diva durante más de 50 años.
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Susana Giménez: Él creó su imagen característica, cuidando cada detalle de sus extensiones y el tono exacto de su color. Su relación trascendió lo profesional, convirtiéndose en confidentes.
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Graciela Borges: Otra de sus musas eternas, a quien acompañó en innumerables rodajes y eventos internacionales.
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Grandes Figuras: Por sus manos pasaron desde Tita Merello hasta figuras internacionales que visitaban Argentina, como Sophia Loren y Catherine Deneuve.
3. Innovación y Estilo
Romano fue pionero en varias técnicas que hoy son comunes pero que en su momento fueron revolucionarias en Argentina:
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El uso de extensiones y postizos: Se volvió un maestro en el manejo de pelo natural, importando materiales de la mejor calidad para lograr melenas voluminosas.
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El «Show» de la peluquería: Transformó su salón en un escenario. Ir a lo de Miguel Romano no era solo cortarse el pelo, era pertenecer a un círculo exclusivo.
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Presencia mediática: Fue de los primeros peluqueros en tener un perfil tan alto como sus clientas, apareciendo constantemente en revistas de espectáculos y programas de televisión.
4. El Cierre de una Etapa
En años recientes, la relación profesional de décadas con Susana Giménez llegó a su fin (aunque mantienen el afecto personal), marcando el cierre de una de las duplas más icónicas del espectáculo argentino.
Hoy, Miguel Romano es visto como un referente histórico. A pesar de los cambios en las tendencias y la llegada de nuevas generaciones de estilistas, su nombre sigue siendo sinónimo de glamour, lujo y la historia misma del show business en Argentina.
Dato Curioso: Se dice que Miguel guardaba «secretos de estado» de la farándula, ya que su sillón era el lugar donde las famosas se sentían seguras para confesar sus mayores intimidades mientras él transformaba su imagen.