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Un corte de pelo vale menos que una pizza

Oct 3, 2026 · @ALBERTO

En Buenos Aires, un corte de pelo en un salón cuesta lo mismo que una entrada de cine, que un kilo de asado o que la visita de un plomero que solo viene a mirar. Y menos que una pizza chica en una pizzería clásica de Corrientes. El problema no es que el corte sea caro: es que el cliente lo siente caro.

La comparación

En salones de la Ciudad de Buenos Aires publicados en AgendaPro, el corte estándar se concentra entre $20.000 y $28.000. Así queda frente a otros consumos de septiembre y octubre de 2026:

Qué se compra Precio Qué incluye Fuente
Pizza de muzzarella chica en Güerrín $34.900 Una comida para una o dos personas Infobae, 22/09/2026
Corte de pelo en salón (CABA) $20.000 a $28.000 30 a 45 minutos de trabajo calificado, local habilitado, lavado e insumos AgendaPro
Kilo de asado vacuno alrededor de $23.000 Materia prima, sin elaborar La Nación, 23/09/2026
Entrada de cine 2D en Cinemark Palermo $22.000 Una función, sin pochoclos Cinemark
Visita de diagnóstico de un plomero $17.000 a $23.000 (marzo 2026) Mirar el problema, sin reparar El Destape
Netflix plan Estándar $14.999 por mes Un mes de catálogo en dos pantallas Infobae, 06/09/2026

Son precios porteños y de referencia; en el interior el corte suele ser más barato. Güerrín es una pizzería emblemática y cara, no un promedio. Aun así, el resultado es claro: el corte está en la misma franja de precio que consumos que nadie discute.

Qué hay detrás de un corte

La pizza, la entrada y el kilo de asado son productos. El corte es un servicio hecho a medida, sobre la cabeza de una persona, con resultado visible durante semanas. Detrás de cada uno hay:

  • Tiempo calificado. Entre 30 y 45 minutos de trabajo de alguien que pasó meses o años formándose y que se sigue capacitando.
  • Un local. Alquiler, luz, agua, habilitación municipal, impuestos y seguro, repartidos en cada turno.
  • Insumos y herramientas. Shampoo profesional, toallas, tijeras, máquinas y secadores que se gastan y se reemplazan.
  • Un error no se devuelve como una entrada de cine: se lleva puesto hasta que el pelo crece.

El plomero cobra parecido solo por diagnosticar, antes de tocar una herramienta. El peluquero cobra eso por el trabajo terminado.

Por qué el cliente lo siente caro

Si el corte cuesta lo mismo que una entrada de cine, ¿por qué genera más quejas? Hay tres razones, que son interpretación editorial y no datos medidos:

  1. El precio de referencia quedó viejo. Mucha gente recuerda lo que pagaba hace años y compara contra ese número, no contra la pizza de hoy.
  2. El servicio parece fácil. Lo que el cliente ve son tijeras y minutos; no ve la formación, el alquiler ni los insumos.
  3. El propio sector lo abarató. Promociones permanentes, competencia por precio y servicios informales instalaron la idea de que el corte «vale poco».

Cobrar el corte por lo que es

El peluquero no necesita pedir perdón por su precio. Necesita explicarlo. Mostrar la lista con lo que incluye cada servicio, cuidar la experiencia y dejar de competir con descuentos son formas de que el cliente compare el corte con lo que realmente es: un trabajo profesional a medida.

Una salida al cine dura dos horas. Un buen corte se lleva puesto un mes. Si cuestan lo mismo, el problema no está en el precio de la peluquería, sino en cómo el sector cuenta su valor.

Fuentes