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“El cliente problema”

La frase icónica de que el Cliente siempre tiene la razón parece que quedo en desuso frente a una industria como el de la peluquería, la gran variedad de oficios sus desafíos tienen sus obstáculos habituales respecto a clientes, en la peluquería el proceso social y posteriores resultados es uno de los más comunes a lo que denomino el “cliente problema”

Las redes sociales instalaron en los clientes consumidores de servicios de peluquería llegar con exigencias poco claras o confusas, expectativas irreales o con una actitud que pone a prueba la paciencia, el equilibrio emocional y la fuerte vocación del peluquero.

Pero detrás de cada cliente problema suele transitar una historia según relata los peluqueros de oficio, como así también algunos expertos que estudian el comportamiento de clientes que compran belleza y es: inseguridad en el cambio de su imagen, frustración que transitaron por otros peluqueros competidores o simplemente el miedo de lograr las expectativas cuando se sienta en un nuevo sillón con un nuevo peluquero.

El peluquero logro dominar una dialéctica práctica y concisa con el cliente que lo instala no solo del conocedor de las tijeras, también sabe equilibrar emociones, leer gestos y la experiencia de desactivar cualquier tensión que aparezca.

En la década de los 60 a los 90 la clienta entraba tempestivamente a un salón de peluquería porque quería conocer la moda y el referente era su peluquero de cabecera, después de los 90 aparecen los foros de peluqueros que fue remplazada por las redes sociales y luego con la inteligencia artificial se multiplico la cantidad de “Clientes problema” ellos creen que conoce más que el profesional peluquero.

La herramienta más poderosa que tiene un peluquero es su actitud y la conversación que la presencialidad brinda a ese cliente, que necesita no es solo un corte o un cambio de imagen, sino sentirse escuchado, comprendido, valorado que solo el humano le puede brindar.

La resolución de conflictos frente a un “Cliente problema” muestra en el peluquero de experiencia resuelve con respeto, acompañamiento y la firmeza que entre el cliente y el profesional el que conoce el oficio es este último.
Rodolfo Urrea