Competencia de peluquería 90/8/2
2025 las redes sociales permiten ingresar a cada evento de peluquería sin permiso u autorización, observando y escuchando lo que sucede siempre con el prisma de quien realiza esa captura del momento para algunos inapropiado y para otros una grata sorpresa.
Los campeonatos de peluquería atraviesan dos etapas más que interesante, la primera es nunca hubo tan pocos participantes comparados con cinco años atrás y la segundo que cada uno de los eventos algún competidor o familiar realiza una crónica fílmica del lugar y sus diferentes competidores visibilizando cada uno de los encuentros con la cantidad de competidores, premios y descontentos.
Algunos datos provistos por personal asiduo a las competencias hablan del número: 90/8/2 que termina siendo las siguientes estadísticas.
• 90% de los competidores de diferentes disciplinas de peluquería y Barbería son nuevos, sin bagajes solidos de conocimientos transitando lo que ellos llaman experiencias técnicas entre colegas que varias veces son amigos o peluqueros de la misma región donde prevalece la Barbería y el ausente es el peinado.
• 8% son los campeonatos internacionales realizados por instituciones icónicas con experiencia en este tipo de propuestas, los competidores de estos espacios conocen el oficio de las competencias como así también la inversión que estas llevan, todo por la satisfacción de competir con pares muy formados de jerarquía (si se logra el podio mejor)
• 2% es la alta competencia, la fórmula uno de la peluquería donde el título de campeón mundial es lo más codiciado, competir en esta categoría es ser un ganador nato porque están los 1000 peluqueros más exquisitos del planeta en una jornada mundial.
Los obstáculos de los campeonatos según manifestaciones de los mismos competidores son tres muy puntuales:
1. La falta de preparación y experiencia en la exigencia de estos espacios de los competidores iniciales
2. La falta de organización en los eventos locales
3. Jurados: Este es el ruido más fuerte que aparece en escena, sin experiencia técnica de evaluar de manera comprobada manteniendo distancia a intereses comerciales.
Rodolfo Urrea