Barbería la historia se repite
¿Sabías que el nombre original de los barberos era «tonsores»? ¡Así es! Los tonsores de la antigüedad no solo se encargaban de los peinados y afeitados sino de embellecer a los hombres.
Es interesante notar que, en algunos idiomas, como el italiano, los barberos aún se conocen como «barbieri», manteniendo la conexión con su origen latino. En otros idiomas, como el francés, se utilizan términos como «coiffeur» para referirse a los peluqueros y «barbier» para los barberos.
No solo era el cuidado del cabello parte del aseo matinal del romano, sino también el arreglo de la barba y la aplicación de distintos productos que les hiciera presentar el mejor aspecto durante sus actividades cotidianas es la primera aparición de los metrosexuales.
Los romanos que podían permitirse el lujo de tener uno o más tonsores (barberos y peluqueros) a su servicio delegaban en ellos esta función y, si llegaba el caso, se ponían en sus manos varias veces al día.
Los que no podían permitirse el lujo de tener un tonsor doméstico entraban en una de las incontables tonstrinae (barberías) establecidas en las tabernae (tiendas) de la ciudad, y para los clientes más pobres había tonsores instalados en la vía pública, la pirámide social de la Belleza hace miles de años ya existía.
Los hombres romanos también se sometían a la depilación en otras partes del cuerpo, para mostrar una piel suave. En los baños se podía contratar el servicio de un dropacista o depilador como describe Séneca en su epístola.
Lo descripto hasta aquí tiene similitud con lo contemporáneo Peluqueros o Barberos que atiende a gente de un nivel socio económico alto en sus casas o trabajos, Barberos con sus locales con diferentes conceptos y ya en la antigua Roma estaban los tensores (Barberos) en la calle para gente de menos o sin recursos económicos, la depilación no es patrimonio de la civilización es antiquísima, como así también el cuidado total del hombre en cada época.
Rodolfo Urrea