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La peluquería Clásica Masculina sostiene el concepto de Metrosexual

Metrosexual es un término que fue instalado en el año 1994 por el periodista Mark Simpson para describir una creciente e imparable tendencia de la cultura física, moda, cuidado de la piel y cabello en varones, a pesar de que en los inicios de 1900 en el continente europeo en varios países la imagen cuidada del hombre ya era un símbolo de buen gusto.

En los 90 las peluquerías de caballeros fueron siempre el espacio donde la moda del hombre y el cuidado del concepto metrosexual se cuidaba y se brindaba de manera profesional, las mejores peluquerías de Hombres estaban ubicadas en los barrios de la City que nucleaba el circuito de oficinas, financieras, bancos, guetos políticos y paseos obligados de turistas por los centros comerciales.

2015 con la bandera de conquista, las Barberías No supieron contener al hombre Metrosexual, la Barbería pura y dura con su imagen de tatuajes, ropas despojadas, horarios inestables y el habito de dos cortes solo con maquina hizo que la tribu de metrosexuales se quedase en sus salones habituales o con su peluquero clásico que los interpretaba mejor en el concepto de moda y buen gusto.

El peluquero Clásico de corte de hombres se convirtió en una exquisitez frente a la invasión de Barberías que se abrieron atendiendo a un público con bajos recursos económicos sin identidad de una moda definida recibiendo lo que llamo “cortes seriados” o populares a miles de clientes de franjas etarias 18 -30 años.

Quizás algunos piensan que las peluquerías para hombres son igual a una Barbería, los negocios tienen en común la atención a hombres, solo que el segmento de clientes es muy diferente, la política de precios tiene oscilaciones hasta un 120%, los productos es una unidad de negocio importante, los servicios complementarios en la peluquería como manicure, pedicura y Beauty son consumidos.

Un hombre que consume belleza cada vez más frente a prestadores de esos servicios que uno tiene el nombre de Peluquería de Caballeros y otro Barbería.
Rodolfo Urrea