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La industria de la belleza en el Ranking de generadores de emprendedores

Peluqueros, Barberos, maquilladores, masajistas, uñas, pestañas, terapias alternativas, Spa, estética, coach emocionales, expertos en negocios, son solo una parte de los nuevos emprendedores que se sumaron en los últimos 5 años más que cualquier industria de producto o servicio.

La industria se convirtió en una Universidad de motivación a miles de emprendedores que encuentra que la salida laborar es rápida, acceso sin controles, sin ninguna exigencia crediticia que permite desde el minuto uno comenzar con ingresos económicos (no ganar dinero) pero si complementar son otras actividades.

En el sector de la belleza se estima que el 60% de estos nuevos emprendedores tiene un trabajo alternativo así lo comenta Carmen la cajera de un supermercado que muestra unas uñas y pestañas como una vedete diciendo que ella es master en Beauty u otro ejemplo como Adrián que trabaja en una empresa desde las 8,00 de la mañana hasta las 14,00 y después se convierte en Barbero influencer de una Barbería cercana a su domicilio, ninguno de ellos deja su trabajo principal diciendo que imposible que se pueda vivir de los oficios que eligieron dentro del sector de la belleza.

Solo en argentina cerca de 500 mil personas estudiaros o realizaron un curso de masajista donde la realidad muestra que el 5% vive de esa actividad, así sucede con la explosión de dadores de servicios de Estética que las redes sociales muestran cómo lograr la formulación de la juventud con un tratamiento o servicio.

Los emprendedores de hace dos décadas son los sobrevivientes de esta época, son los que estudiaron, los que incorporaron el compromiso con el cliente y que viven 100% de su actividad.

La industria se convirtió en una gran Universidad de emprendedores, no así de formación calificada y de valor, algunos expertos comentan que el sector de la belleza está en su máxima capacidad numérica de prestadores de servicios, otros aplauden que la oferta y competencia se multiplique sin tener en cuenta que la demanda es la misma.
Rodolfo Urrea