La peluquería: Mi hogar
Natalia una peluquera con muchos años trabajando en su salón de peluquería propio, me escribe comentando que debía cerrar el mismo y abriría en su casa con los miedos si las clientas la seguirían a este lugar.
En nuestra región son miles de Natalia que decidieron hace tiempo abrir esa peluquería que le di un concepto de “Intima” donde el hogar es la fusión de la pasión y los compromisos de cualquier mujer que tenga una familia.
Después de Pandemia el concepto de refugiarse en casa y desde ese lugar comenzar la construcción del proyecto propio de un espacio de peluquería llego hasta un 50% del colectivo, solo en Argentina existen provincias que el 75% de los peluqueros están sus hogares bajo el paraguas de la peluquería intima.
Este ejército de mujeres son las que más participan de diferentes eventos porque tienen hambre de conocimiento y de llevar a esa clienta que bajo el techo de su hogar término siendo parte de la familia y se merece lo mejor en resultados técnicos.
Este grupo no está en el radar de instituciones de peluquería o algunas empresas, porque las trabajadoras de peluquerías íntimas tienen sus lugares tiendas de preferencia para sus compras seleccionadas como un Chef con una carta especial para sus comensales en el día a día.
Natalia después de la llamada telefónica que mantuvimos se despide siéndome ¿Por qué no tome la decisión antes? Respecto a convertir parte de su hogar en el proyecto propio profesional de peluquería.
El nacimiento de comenzar a trabajar en casa con una peluquería intima era el cuidado de los hijos y las tareas domestica habituales donde el trabajo se duplicaba, de esta manera historias de mujeres que criaron a sus hijos y los hicieron estudiar gracias a un oficio que es la peluquería es una huella inolvidable.
No es casualidad que cada 7 mujeres solo 3 son los varones que trabajan en el sector de la peluquería, la tendencia de trabajar en casa se fortalece por los altos costos que implica tener una peluquería en la formalidad.
Rodolfo Urrea