La “clonación” de Instructores de peluquería un vacío legal
Juan un Maestro peluquero que estudio sus primeros 5 años en una Escuela prestigiosa para comenzar a brindar clases de peluquería y dictar lo que en la jerga se dice perfeccionamientos, se ve sorprendido como se publica en redes sociales convertirse en un instructor de peluquería en el 10% del tiempo que el invirtió en tiempo, en dinero y en saberes.
La última entrevista que realice a un profesional con trayectoria “AV”, hace aparecer varias veces una palabra que es contundente La “Confianza”, como el peluquero que está inserto en la industria se resiste a propuestas varias por que dicen no estar seguros de que esos contenidos están actualizados o serán válidos para llevar a sus clientes alguna técnica comercial.
Solo en Argentina cada 72 horas un nuevo instructor de peluquería recibe a su casilla de correo electrónico un “Diploma” con varios sellos que lo Certifica como un nuevo Maestro autorizado, para que dicte cursos a otros peluqueros que quizás en la práctica real conozcan más los alumnos de técnica que él.
Es imposible brindar un marco jurídico a esta práctica de “Clonar Maestros o Instructores” de peluquería instalando la paradoja de que es casi imposible encontrar un peluquero completo, pero es muy sencillo encontrarse con un Instructor de peluquería navegando los primeros cinco minutos por las redes sociales.
El síndrome de ouroboros (la Serpiente que se devora así mismo) está instalado en este nuevo negocio para pocos que es el instructor de peluquería clona a otro instructor de manera infinita.
Rodolfo Urrea