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La construcción del nuevo Maestro peluquero nacerá en internet
La industria actual del sector de la peluquería se modificó notablemente y jamás volverá a convertirse en ese glamour de los 70, la técnica de perfección de los 80, creativa y dinámica como en los 2000, hoy la peluquería es lo más “imperfecto” que se conoció hasta ahora, siendo eso lo que el cliente está consumiendo y paga por ello salvo excepciones que representan solo el 2% de consumidores.
Cuando abordamos las audiencias (estadísticas) de los actores en una industria como lo es la peluquería, observamos que los responsables de las instituciones tienen un promedio de edades de 70 años, los formadores maestros clásicos nacidos de la llamada vieja escuela tienen un promedio de edades de 65 años, en este escenario no debemos olvidarnos de que el nuevo consumidor de cursos tiene un promedio de 25 años, aquí se produce el quiebre de una competencia entre lo analógico y lo digital.
La construcción de los nuevos Maestros peluqueros NO saldrán lamentablemente de las escuelas clásicas, nacerá de la propia internet 100% de las redes sociales, donde cada vez más los programas de formación “Imperfectos” son más solicitados, por ejemplo, la industria de los Barberos se retroalimenta como pequeñas células donde el promedio de edades de aquellos que dictan algún curso está en entre los 18 y 20 años, los grupos etarios son el ancla de la industria.
La vieja escuela o formación clásica de excelencia será para proveer cursos a un grupo reducido del 5% del colectivo peluqueril, el 95% restante ya tienen sus adeptos que son jóvenes que codifican de manera dinámica, practica y hasta gratuita la educación y formación en general, ellos generan sin dudas estímulos más fuertes de cómo hacer negocios, estar motivados o aprender alguna técnica de peluquería que esté dando vueltas.
La peluquería “Imperfecta” es rápida, económica y sin actividad social dentro de la peluquería, esto es lo que está consumiendo los nuevos clientes que también son frescos y naturales, donde no buscan el peluquero para toda la vida.