Peluquero por accidente
En plena pandemia comencé a mirar videos en YouTube sobre aprender peluquería, dice Marta una mujer joven de 50 años administrativa en una empresa que ya le había comunicado que prescindía de sus servicios y lo único que pensó fue ser peluquera.
Beto un joven de 23 años compro una máquina de cortar cabello y comenzó con sus amigos del barrio, hoy abrió su Barbería en el garaje de su casa, jamás pensé que me convertiría en un Barbero y aquí estoy trabajando 10 horas por día y sustentando mi casa.
Me llamo Oscar trabaje en un banco como administrativo por treinta años, siempre me gusto lo de la peluquería, realice un curso y con mis ahorros abrí mi propia peluquería, hoy somos tres trabajando y no me quejo, hago lo que me gusta.
Soy Ramón mi abuelo peluquero, mi papa peluquero y mi tío peluquero, todas las reuniones familiares escuchaba como era ese mundo mágico de la peluquería y se metió en mi cabeza, hoy trabajo con mi tío que es muy exigente pero se aprende mucho el oficio.
Cientos de peluqueros comenzaron por accidente el oficio y están en la industria siendo parte de la famosa “pirámide social” (cada uno se ubica dónde puede) , donde algunos desde muy jóvenes se enamoraron del oficio y otros que ingresaron por una necesidad puntual y siguen hasta el dia de hoy.
• La industria es y será generosa al ingreso de nuevos trabajadores
• El mercado les brindara oportunidades para un desarrollo profesional, cientos de instructores están disponible
• El cliente será su juez en la valoración de resultados, sin opciones a una segunda oportunidad
Los grandes amores son por casualidad, pero también los accidentes nos instalan en un lugar impensado, esto se llama adaptación activa a la realidad que nos toca en ese momento.
Rodolfo Urrea