Ser egoísta es un buen negocio en la industria de la estética
Finalizaron los tiempos del concepto de un maestro o instructor de una temática en la industria de la estética decía la frase “Dejare un legado” enseñare todo lo que tengo.
El concepto de competidor de la industria se desvirtuó por que los códigos cambiaron, hoy cualquier pensamiento en voz alta se convierte en la apropiación de un tercero de esa idea o proyecto y lo instala como propio, un tema más que interesante es que solo el 19% de marcas en la industria de la estética están registradas y solo el 5% de productos están totalmente aprobados por el ente regulador de cada país, es aquí donde un tercero en silencio se apropia de esas marcas o formulaciones para crear las propias.
Son tantas las ganas de éxito, fama y dinero para mostrarlo en las redes sociales, que tu saber instalado en un empleado venido a emprendedor o un futuro socio que quiere descubrir de qué se trata, finaliza en enemigos del proyecto propio.
RU