“Si Vidal Sassoon hubiese tenido redes sociales”
Imaginarme que en la década del 60 el maestro Vidal Sassoon creando sus estilos imbuidos 100%en la inspiración de la moda en el cabello y en ese preciso momento le llega un WhatsApp para que envié una foto en sus redes sociales preguntándome si ¿probablemente habría sido viral?
Su contenido ha sido técnica pura, disciplina, diseño capilar y una visión revolucionaria del oficio de la peluquería, pero solo el envió de la misma foto por WhatsApp de una creación única alguien la hubiera hecho propia y firmado abajo como de su autoría inclusive en la misma Europa rompiendo la magia que construyo el maestro en cuestión.
Sassoon no fue solo un peluquero famoso, fue un transformador de técnicas, la pregunta que me surge es si se hubiese convertido en un influencer masivo y la peluquería en nuestros tiempos modernos hubiera sido muy diferente.
Su legado de Sassoon no nació del “algoritmos”, es del arte intelectual por este motivo se lo llama “El padre de la peluquería Moderna”, nació del estudio, del minimalismo aplicado al corte, del respeto profundo por la estructura ósea y la simetría, la pregunta es si Sassoon hubiera creado un curso corto de instructor maestro por su red social cobrando migajas como sucede en la actualidad la historia seria otra.
En una época donde la exposición vale más que la formación, imaginemos a Sassoon en Instagram: sin filtros, sin egos, solo tijeras, geometría y convicción. ¿Quizás no habría sido el más seguido por que sería aburrido?, denostado como sucede habitualmente por los detractores de la peluquería o sería uno más o seria siendo sin dudas el más respetado.
Me pregunto si Sassoon hubiese vendido a sus seguidores un “Diploma” distinguiéndolos solo por seguirlo en sus redes sociales, ¿se enviaría un WhatsApp con Luis Llongueras para decirle que su técnica también sería muy exitosa? ¿Hablarían que dentro de 100 años más tarde los peluqueros del mundo seguirían con sus técnicas solo por estar en las redes sociales?
Lo que si siento que Sassoon tenían con o sin redes sociales algo que no se puede comprar en ningún sitio y era “Ética”, imagen, intelectualidad, buen gusto y dejar un “Legado” de aprendizaje y no miles de instructores tocando timbre con un “Diploma” debajo del brazo.
Hoy más que nunca, la industria necesita menos influencer y más liderazgos. Y si queremos honrar el legado de los grandes Maestros de la peluquería como Sassoon, no basta con mencionarlos: hay que entenderlos, estudiarlos y aplicarlos. Porque lo que ellos hicieron con cabeza; pasión e inteligencia, no se construye con likes.
Rodolfo Urrea