“Compradores de Fama en la industria de la peluquería”
Un peluquero recientemente pago una importante suma de dinero para estar en una nota de televisión, lo que No le comentaron que ese programa no tiene rating comprando solo un poco de fama muy caro por 5 minutos, en la era de la comunicación en las redes sociales y streaming donde la mayoría tiene un puñado de Like los mismos se venden a un precio sobrevalorado para aquellos que buscan un poco de fama.
La fama ha dejado de ser un reconocimiento legítimo, hace unos días un peluquero organiza un evento gastando sus ahorros solo para que la gente lo aplauda por unas horas para convertirse en un producto de éxito etéreo sin consistencia, la industria de la peluquería cada vez más instala que no es válido tener talento o trayectoria peluqueril, sino de saber vender una imagen en redes sociales con un reel de 60 segundos, aunque este sea artificial o rustico.
En la industria de la peluquería la tendencia de convertirse en influencer sin inversión alguna realizando un contenido con cortinas desgatadas y un teléfono se ha instalado en la mentalidad de diferentes edades de peluqueros, las redes sociales no paga los gastos fijos salvo algunas excepciones.
Una nueva camada de peluqueros NO construye una marca con sus nombres propios basados en formación peluqueril legítima y de calidad, el camino que más los seduce es pagar menciones participando en eventos de manera gratuita, convirtiendo en técnicos no siendo peluqueros o instructores siendo todavía alumnos solo por la foto siempre simulando reconocimiento.
Un dato de color: el país de Japón está muy mal visto que un personaje de la industria quiera escalar o pedir que lo asciendan o inviten a participar de algún evento, el tiempo dirá si lo merece o no, el prestigio se gana con esfuerzo y coherencia.
La obsesión de un Like no tiene límites siendo quizás el nuevo “EGO mediático”, la industria de la peluquería tiene y tendrá nuevas camadas de referentes reales, modelos de peluqueros que inspire por lo que hace aportando a la industria, no por lo que aparenta en un simple reel.
No compres fama que el trabajo sistemático de calidad un día golpeara tu puerta de manera real y concreta.
Rodolfo Urrea