“Yo quiero ser mentor de peluquería”
Mitología griega, específicamente en el personaje de Mentor, quien guía a Telémaco, el hijo de Ulises, en su búsqueda de la sabiduría y la dirección en la vida nace el concepto que después en nuestra cultura el objetivo de mentor se fue distorsionando.
La moda de ser Mentor o mentoria es un intento de vender algo nuevo que tiene milenios de concepto, ser mentor no es solo compartir lo que uno cree que sabe, es comprometerse con el crecimiento de un otro. Es elegir dejar huella, acompañar un proceso, brindar herramientas sin imponer condiciones, Sócrates y platón utilizaban el sistema de mentoria para sus alumnos discípulos que lo acompañaban por años haciendo de la palabra 100% intelectualidad.
En una industria saturada como lo es la peluquería de variada información, el verdadero valor está en la guía personalizada, en la escucha selectiva, en colaborar a otros a encontrar estilo propio, querer ser mentor es asumir una responsabilidad ética: inspirar, sin moldear; orientar, sin dominar, cobrar sin ser oportunista.
Pero parece que en esta industria de la peluquería todo lo incendiamos acelerando los procesos, aparece fuerte en la década de los 90 el de Maestro ahora todos son cursos de maestros, aparece un proceso innovador en una técnica y todo el Mundo Maestros de esa técnica, aparece los primeros Coach de formación científica y ahora todos son Coach, apareció la palabra Mentor de manera Marketineras y ahora todos se convirtieron en mentores.
El mentor debe conocer que no se trata de tener todas las respuestas, sino de saber hacer las preguntas correctas a quienes son nuestra responsabilidad, es aceptar que el aprendizaje es recíproco y que enseñar también implica aprender de manera eterna.
La pregunta del millón es ¿quieres ser mentor porque crees en el potencial de los peluqueros, emprendedores o empresarios?, en su capacidad de transformarse y transformar, o porque es una moda y te sube al tren que tiene un cartel muy grande de “Compra YA”.
Si buscas ser mentor para vender un producto, vender un diploma o vender un intangible estamos en problemas, la mentoria es un “proceso de cambio” que comienza con uno mismo.
Rodolfo Urrea