“BOB” la historia secreta (Solo para peluqueros entendidos)
En la foto puedes observar a la increíble Louise Brooks usando un vestido negro cuadrado, un largo y único collar de perlas y su famoso ‘Lulu bob’, fotografiado por Eugine Robert Richee, 1928 revoluciono la sexualidad en la moda y más aún el del cabello dejando anclado el concepto de personalidad.
El corte de pelo «bob» fue un shock para la sociedad cuando fue creado por primera vez por Antonieta de París en Francia en 1909, quien la actriz Louise Brooks popularizó el corto, elegante, negro jet, corte largo de la barbilla, flequillo cortado por el corte contundente y tejido hacia atrás ‘ bob ‘ cortó con su firma ‘ Lulu bob ‘ en su personaje icónico.
Para los intelectuales de esa época europeos, la apariencia de la actriz Louise Brooks, su corte de pelo «a lo garçon» resultaba absolutamente fascinante. Una creación del peluquero Antoine, de París ese fue el primer hilo conductor de inspiración a quien se instaló como el padre de la peluquería contemporánea el maestro Vidal Sassoon.
El peinado atrevido y sin arrepentimiento de Brooks simbolizaba la independencia y la modernidad despreocupada de la era “flapper” que se instala a una subcultura de mujeres jóvenes occidentales prominente después de la Primera Guerra Mundial durante la década de 1920, caracterizada por su amor a la libertad de las limitaciones sociales tradicionales de ese entonces,
que se convirtió en un fenómeno de la moda internacional a mediados de los años 20 dando a entender que el cabello puede modificar notablemente culturas.
Cuando el peluquero comienza a entender que, en sus manos, herramientas y un sillón pueden modificar notablemente el pensar, la actitud y la estima de una clienta sin mencionar lo que fue el corte BOB que desafío un mundo estructurado logrando una libertad absoluta de que el cabello es personalidad única en un otro.
Si no entiendes la historia jamás podrás proyectar un futuro en tu oficio o profesión, la peluquería es mucho más de lo que imaginas y mucho menos de la purpurina, productos o certificados que te quieren vender.
Rodolfo Urrea