Memorias de una peluquería en cambio de época
Hace solo unos años existían algunas costumbres, comportamientos, pensares, actitudes y proyección de una peluquería que hoy cambio de manera extraordinaria.
• Los días sábado las peluquerías explotaban de gente, se convertía en un dolor de cabeza pensar en visitar un salón un día sábado, hoy las mismas están vacías inclusive algunas ya no abren esos días.
• La fecha de un evento de peluquería te inquietaba , era como el casamiento de un familiar, probábamos la mejor ropa y planificábamos nuestro viaje, hoy el protagonista se llama deserciones que superan hasta un 60%
• Recuerdo que en algunos eventos brindaban un “Certificado de asistencia” que te convertía en uno de los exclusivos de los peluqueros del barrio, hoy compras un certificado “Profesional Peluquero” por una plataforma y te llega a las 24 horas
• En los eventos de peluquería el desfile de Maestros peluqueros eran una gran obra de teatro con artistas reconocidos internacionales, los veías solo una o dos veces al año con suerte, la entrada era cara donde prevalecía el contenido y buen gusto en escena, hoy esos artistas principales fueron reemplazados en su mayoría por actores de reparto.
• Hace dos décadas nombrar una Barbería era hablar de historia o un concepto casi ancestral, hoy cada 100 metros en cualquier barrio existe una Barbería con el mismo cilindro de tres colores bajo banderas caribeñas que hacen escuchar el ritmo de esa región.
• Antes hablar de maestros peluqueros era nombrar unos pocos por que el escenario era un espacio sagrado donde la educación, el buen gusto, la técnica y la oratoria ya estaban instalado, hoy gracias a la fábrica de Instructores peluqueros no podemos distinguir al alumno del maestro o de la información a la formación.
Todo cambio donde algunos dicen que el mercado es el gran regulador de diferentes propuestas, otros tienen opiniones de que absolutamente a nadie le importa lo que es la industria y menos si No hay dinero.
Rodolfo Urrea