Debemos cuidarnos más como industria
Un enemigo fuera y un sospechoso dentro está instalado en la mayoría del colectivo del sector de la peluquería, los intercambios escritos agresivos de las redes sociales se están convirtiendo en un habito que no colabora a la unión del sector.
Este fin de semana me reuní con mis hijos cada uno de ellos trabaja en diferentes industrias, aproveché para preguntarles cómo era la competencia en sus rubros y ambos comentaron que existe un sistema de reglas o protocolos que NO se debe denostar a un competidor y menos aún si se están escudando con el logo de una empresa, marca o institución.
La industria de la peluquería se modificó sustancialmente en el “cómo” siendo las formas las mismas que hace 70 años y es aquí donde algunos aspectos se fueron perdiendo de manera acelerada.
Hace un par de décadas ninguno del colectivo de peluquero se le ocurrirá denostar a un profesional que este en el escenario o escribirle en las redes sociales con nombres propios palabras hirientes sobre su trabajo, algunos expertos nombran que estamos sobrevalorados de EGO.
Esta mañana con un café de por medio con dos referentes de la peluquería uno de ellos dijo: No nos estamos cuidando y esto me asusta, perdimos la etiqueta, el protocolo, la jerarquía y ahora el respeto.
Es una realidad que detrás de un escritorio es muy simple mojarle la oreja a otro, realizar una acción en contra o las famosas cancelaciones que este año 2025 hay una interminable lista de peluqueros, instructores, maestros y técnicos que desconocen el por qué no están presentes o se descontinuo su actividad.
Debemos respetar a la camada que cuido la peluquería y que esta tenga profesionalismo, debemos respetar a los jóvenes que están irrumpiendo y creando nuevas modalidades de comunicación y debemos cuidarnos de ser más tolerantes si creemos que pertenecemos a la industria, el resto es solo un café de por medio y a seguir trabajando para que los eventos y actividades sigan creciendo de manera sólida.
Rodolfo Urrea