En su día: Definición de un peluquero
El mes de agosto es una fiesta mundial y el día 25 en especial se encienden todas luces para que el verdadero protagonista de tantas historias instale la suya propia, ese se llama Peluquero/a.
Después de 3 décadas trabajando en la industria sin ser peluquero, uno termina mimetizándose con los miles de personalidades y estilos que va conociendo en diferentes países y culturas un rompecabezas interminable pero enriquecedor.
Cuando me preguntan que defina a un peluquero la respuesta es extensa donde aparece en primer lugar un artista escondido que aparece frente al espejo que es su escenario, ese es el momento de desarrollar ese arte, personas que hablan con sus manos, tienen una escucha selectiva y se convierte año tras año en un exquisito insatisfecho de la belleza.
Pocas actividades tienes que estar trabajando parado horas interminables con un solo objetivo lograr la alegría y la satisfacción de otros que son sus clientes, mientras quizás el peluquero atraviesa la crisis más profunda sabiendo que la función debe continuar como dice cada artista.
El peluquero de pasión, el de raza conoce que en cualquier lugar puede realizar su arte, en un salón pequeño, personal, en su casa, en un garaje, el peluquero sabe que los escenarios los crea mentalmente y que su trabajo es “manos a la obra”.
El peluquero es único e irrepetible, que no necesita copiar o ser el artista imaginario, respeta a los que saben y aprende de ellos, siendo generoso colaborando con lo que él nombra colegas.
El peluquero veterano se adaptó a todos los cambios de época y las crisis pasando de un manual de peluquería a un reel de una red social, el peluquero joven entiende que debe cruzar un rio de conocimiento y llegar a la otra orilla, solo si lo hace podrá sobrevivir a esta gran industria de la peluquería.
Vestidos de etiqueta y otros con ropa casual todos ellos si están frente a un cliente que les dice “Peluquero” ya son parte de la historia.
Feliz en tu día peluquero/a
Rodolfo Urrea