Seleccionar página

La escasez de afecto en la industria de la peluquería

La IA nos anticipa que robots futuristas podrán atender a un cliente de manera mecánica y sin sentimientos, pero que sucede en la actualidad que el peluquero está perdiendo lo que siempre lo caracterizo como lo es la empatía.

Una industria que se está “secando de afecto” donde la colaboración hacia tu colega competidor, tu organizador de un evento, el vendedor de productos y hasta los mismos clientes están sintiendo esa distancia, conexión y empatía que se necesita en toda empresa o comercio dedicado al servicio como una peluquería.

El interés genuino y el cuidado de cada cliente permitía como ese cliente era casi imposible que reemplazara a su peluquero, la complicidad, la emotividad de palabras eran como un conjuro mágico entre ambos “cliente y peluquero”, eso se rompió y hace apenas unos años.

En las redes sociales cada vez aparecen más motivadores para el sector de la peluquería donde a su vez parece que el peluquero está más distante de todo, entramos en una época de pocas palabras e intolerancia con el tiempo, todo tiene sabor a poco, solo con ver las fotos de las redes sociales.

El juego del desinterés termina siendo peligroso para el colectivo de la peluquería, donde la base y la pirámide siempre fue estar cerca del otro, interpretarlo y lograr la gran conformidad hacia el profesional que lo atiende.

Algunos grandulones juegan a dividir la industria, mientras otros están dispuestos a que el rompecabezas contenga todas sus piezas.
Rodolfo Urrea