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Faltan lugares para emocionarte en tu formación

Hace unos instantes llega uno de mis clientes para disfrutar un buen café y al mismo tiempo platicar sobre algunos obstáculos que está apareciendo en sus negocios del sector de la belleza.

Llega con un automóvil eléctrico último modelo que inclusive le pedí que me llevara a dar unas vueltas para conocer su tecnología, mi cliente se reía porque parecíamos dos adolescentes con un nuevo juguete.

Bebiendo nuestro café también me sorprende como la mayoría de su comunicación lo hacía con un móvil de última generación conectado a IA (inteligencia artificial) que le manejaba gran parte de la empresa que este tiene.

¡!!Benjamín vamos al tema que te trae y preocupa!!! de tu negocio le pregunte, el me responde tu ya conoces que hace varios años nos dedicamos a la formación de peluqueros en sus diferentes etapas primarias y perfeccionamiento, nuestra producción de inscripciones y cursos bajaron más de un 50%.

Le pregunte a Benjamín que cambios reales produjo
en contenidos de sus cursos, instructores y modo de enseñanza, su respuesta fue: respecto a contenidos instalamos nombres de fantasía en su etiqueta, pero el contenido es el mismo, mis instructores con más de veinte años en la enseñanza creo que es lo mejor que tengo dice Benjamín con el pecho inflado de alegría, respecto a tu última pregunta tenemos aulas cómodas donde los alumnos pueden disfrutar su aprendizaje.

Le respondo a Benjamín lo siguiente: Tienen un automóvil de última generación como así también tecnología móvil conectado las 24 horas a la IA, mientras que tu empresa de formación tiene instructores brindando cursos como en la década del 90, tus aulas tienen el formato de la educación de los 60 y todavía sigues vendiendo contenidos que fueron creados en la década de los 50, felicitaciones estás haciendo lo que hace el 90% de la industria que se dedica a la formación VENDER LO VIEJO y casi obsoleto.

Cuando leo los comentarios a las diversas editoriales que escribo sobre formación en la industria de la peluquería la frase de “Me aburre” cada vez es más frecuente.
Rodolfo Urrea