La peluquería es información
El ingreso de cada cliente a nuestro espacio de trabajo de peluquería nos brinda información que debemos procesar respecto a moda, mercado, economía, contexto cultural y socio económico, todo este sucede con el ingreso de un nuevo cliente.
El diagnóstico habitual es solo una parte del proceso en el cliente, la narrativa cambio con la sobre oferta de peluqueros y salones que están muy activos buscando el valor preciado que se llama “Consumidor”, varios cazadores sobre una presa.
La industria de la peluquería de estos tiempos muestra que el 80% del mercado de clientes consume Peluquería rápida y económica, mientras el 20% sigue teniendo gustos propios donde son atrapados por un cartel imaginario en alguna peluquería que dice “Cosecha Propia” mostrando la diferencia en su propuesta.
Esto no es cuestión de vieja o nueva escuela es la construcción del nuevo peluquero frente a la excesiva información que se hace viral en las redes sociales, diciéndole los clientes que puede lograr rubios mágicos, rostros hermosos y hasta cuerpos perfectos solo ingresando a lo que es una peluquería.
Quien mejor conoce la peluquería es el profesional que trabaja en ella, para esto se preparó, estudio y se anticipa ante cualquier situación técnica que pueda acontecer, esto no alcanza en esta peluquería donde la industria te convierte en uno más o te baja el precio, frente a tu competidor de unos metros que le entregaron un “Diploma” que dice Master instructor de peluquería internacional.
• En los 60 la peluquería era 100% técnica pura y dura
• En los 90 se convirtió en comercial y glamour
• En 2010 ya el mercado comenzó a bajarle el precio a todo que tenga nombre de peluquería
• 2025 la era de la confusión que sobrepaso lo empírico o el altruismo, es la peluquería Popular en brindar “Diplomas”, master y la categoría superior de “Maestro Instructor”.
Cada vez nos confundimos más no pudiendo diferenciar la peluquería del saber a la peluquería de “Fe” centrada en un grupo reducido de personas.
Rodolfo Urrea