Los viejos hábitos del peluquero
Benjamín Franklin ya en ese entonces instalaba una frase de: «Es más fácil prevenir malos hábitos que romperlos» también comentaba que un mal habito necesitaba cerca de 15 semanas para poder modificarlo.
Entramos en una época en la industria de la peluquería de los Coach motivadores con frases soñadoras que te hacen viajar por unos pocos minutos, después la realidad de tu oficio el de peluquero te da una bofeteada cuando no logras los resultados.
Los viejos hábitos arraigados que encuentro en el sector de la peluquería son los siguientes.
1. Disciplina: tarde o temprano la disciplina le gana al talento, pero en la industria de la peluquería aparece como uno de los obstáculos mayores poder diferenciar la tarea al recreo.
2. Piloto automático: de manera inconsciente el peluquero desactiva las alarmas de atención al cliente, negociación con el proveedor, resultados por trabajo y rentabilidad del negocio
3. Delegar: En una etapa del crecimiento del negocio de la peluquería entender que se delega tareas y no responsabilidades
4. Concretar: el viaje imaginario de todo comienzo de un peluquero es un escenario económico exitista de cantidad de clientes, servicios y dinero, todo se diluye por algo muy simple que es CONCRETAR y trabajar por objetivos.
5. Lenguaje: la lingüística como la retórica nunca fue un elemento distintivo de la industria, en solo veinte años en el colectivo peluqueril se perdió el 50% de las palabras técnicas y se vulgarizo el sistema de atención en un 80%
6. Nostalgia: encuentro en estos últimos tiempos se quiere instalar el perfume de la nostalgia y quien lo compra de manera inconsciente comienza a envejecer su salón, herramientas y manera de trabajar, la peluquería es actualización permanente por cada individuo y no por la moda.
Estos solo es una parte de los 45 viejos hábitos que existen en la peluquería
Rodolfo Urrea