Peluquería: La industria de las tentaciones
Una industria generosa u oportuna en las diferentes épocas donde se vende un producto o un siclo que dura exactamente una década y después desaparece sin la contratación de algún mago, la biblioteca dice que el sector de la peluquería es un gran laboratorio que experimenta con los peluqueros, con los inversores y con el mercado mismo desafiándolo para la exploración de nuevos paradigmas y horizontes, otros dicen que la reinvención es una lógica que nos atraviesa en lo contemporáneo.
Tentaciones irresistibles en estos años
• Quien podría resistirse a la tentación de abrir un negocio muy exitoso de la mano de una marca de franquicia que se ofrecían como pan caliente en la década de los 90
• Quien podría negarse abrir su escuela de peluquería también de la mano de una franquicia de formación que el 2000 llego gran parte al mercado de Latinoamérica.
• La tentación de convertirse en el Barbero influencer llegó para quedarse en 2018 donde la venta de máquinas de cortar se vendió como nunca en el planeta y el que lograba realizar algunos cortes ya era un diferente.
• Convertirse en Instructor Maestro en pocas clases sin limitante de edad o distancia, llevo a miles de personas verse tentadas de cumplir el sueño de enseñar se hizo realidad a partir de 2020 plena pandemia, el efecto fue tener el plantel de formadores con menos capacidades técnicas de la historia.
• Hoy 2025 la tentación que instalan es lograr un diploma que te de los honores de formar fila de Profesionales de la peluquería es muy accesible con unos pocos dólares siendo solo trámite administrativo.
La industria en estos últimos 50 años se comportó como una gran aldea que observa sus vecinos (competidores) desde la distancia, el ofrecimiento de los mega negocios en su totalidad No logró los objetivos esperados después del ciclo de 10 años y así sucederá con todo aquellos que rompa con lo que es la peluquería en su A.D.N. que es lo social, técnica y atendida por sus propios dueños.
Rodolfo Urrea