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Los refugios nostálgicos en los eventos o encuentro de peluqueros

Te invito a la revolución de la peluquería dice un video casero de un peluquero entrados muchos años de experiencia en el oficio y todavía en tibia gestión en el mundo de redes sociales, donde la falta de un solo Like muestra que el interés del colectivo lamentablemente le baja el pulgar.

Como llamamos a un evento que la mayoría de los disertantes tienen varias dedadas en la industria y en su mayoría repetitivos en su puesta en escena y sus conversaciones por la falta de presupuestos en la artística y glamor de los 80, ¿es la vieja escuela que no debe perderse? ¿Es respeto a los que todavía siguen de pie predicando la formación? ¿Es un encuentro social que alimenta técnicamente y discursivamente a unos pocos?

Hace unos días un nuevo organizador del sector de la estética me convoca para que desarrolle el proyecto en un evento en un hotel importante de la región, la reunión finaliza con algunos números que inquietaron a los organizadores: 60% de los visitantes serán nuevas profesionales con un nivel socio económico bajo, solo un 8% será de la vieja escuela o empresarias del sector sumado a que el número que ellos los organizadores tenían en mente en cantidad de convocados mi proyección era solo un 30%.

En la actualidad los nombres de fantasía de los eventos de peluquería cada vez son más creativos y al mismo tiempo más complejo de sostener, con una industria que le proveemos de manera gratuita información y contenidos en las redes sociales y después le pedimos que viaje a vernos personalmente para escuchar y observar lo mismo.

El mundo Barbero parece que no deja espacio para el expertiz, los jóvenes se apropiaron de la industria donde solo unos pocos de la vieja escuela o veteranos son idealizados, el resto es un movimiento de creatividad y arte sin técnica alguna, la veneración a nuevos ídolos Barberos en su mayoría de la región del caribe instaló el culto de un Barbero único e irrepetible.

Los eventos poco a poco se van convirtiendo en “juntadas” de peluqueros, Barberos o ambos que deben interactuar juntos haciendo una fusión de lo clásico y lo nuevo, los escenarios Hollywoodense finalizaron.
Rodolfo Urrea