Maratón de instructores de peluquería
La fábrica de instructores de peluquería trabaja las 24 horas insertando al mercado productos (instructores) incompletos de conocimientos y saberes puntualmente de la peluquería.
Las congruencias de que cada vez es más complejo encontrar un peluquero completo (Profesional) que trabaje en una peluquería, por la otra puerta cientos de nuevos instructores aparecen con su Diploma Certificado debajo del brazo donde solo un 4% vivirá económicamente de manera digna.
La pregunta del millón es ¿Se necesita más instructores de peluquería?, la respuesta es que la saturación de dadores de algún contenido supera notablemente a la cantidad de alumnos que puedan comprar un curso.
La fábrica de instructores su materia principal es la “Gratuidad” o cobrar lo más económico posible para que el alumno pague por un curso, clase o charla que esta “Colgada” de manera gratuita en la internet por decena de Maestros peluqueros que hoy están en el podio.
La generación Halley (es como los identifico) Maestros peluqueros que aparecen cada bastante tiempo que son los que figuran en los podios y son un grupo muy reducido, cada vez es más complejo que aparezcan nuevos expertos es una camada o un estilo que se va perdiendo.
No cualquiera se convierte en pocas clases en un Instructor de peluquería y menos aún sin un bagaje intelectual y cultural, estamos creando una generación de creencias perdiendo el foco a la “peluquería de pretensión” que supimos conseguir hace décadas pasadas.
Si cada vez son más los instructores y al mismo tiempo cobran cada vez más barato, ¿cuál es el negocio?
Rodolfo Urrea