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Las Barberías seducen a las mujeres con su propuesta comercial

Ana una joven de 28 años es una clienta habitual de una Barbería donde su corte es mejor interpretado por un Barbero que el de un peluquero, así ella lo comenta cuando le pregunta por qué asiste a un espacio de hombres.

Marisol una joven de 47 años encontró en la Barbería de su barrio quien realice ese color platinado que tanto deseaba acompañado por un corte atrevido que en la peluquería clásica que se atendía habitualmente no sabían o no querían realizar.

Las Barberías comerciales entendieron este nuevo marketing de seducir a la mujer en un espacio radicalmente diferente a la peluquería clásica, encontrando allí propuestas de corte y tinte que siempre busco y no ratificaron su decisión.

Las Barberías dejaron de ser un fenómeno dentro de la industria de la peluquería, después de un proceso de una década el Barbero por el promedio de sus edades entiende que la inversión en formación es lo mejor para un desarrollo comercial, invirtiendo el Barbero hasta tres veces más que el peluquero.

En los cursos de colorimetría la ecuación entre alumnos de mujeres y hombres estos últimos son mayoría, otro tema más que interesante es que el mundo de la Barbería NO instalo un sistema de jerarquías como Maestro – internacional – Master, el mundo Barbero se retroalimenta con dispositivos de experiencias que enriquecen desde ese hilo conductor, los campus de entrenamiento es un hecho que sociabiliza y motiva.

La barbería ya no es más un apéndice de la peluquería, es una industria paralela con autonomía propia que puja por subir a un status social que hoy tiene la Peluquería si discusión alguna.
Rodolfo Urrea