Cuando la experiencia la compras en un par de clases
Una encuesta reciente muestra que clientes de peluquería están dispuestos a pagar hasta un 300% más del valor habitual, esta inversión NO solo es por un servicio de peluquería, sino por un bagaje complementario que debe obtener un peluquero que es:
• Imagen
• Comunicación
• Actitud profesional
• Nivel cultural
• Empatía
• Moda
• Observación profesional
Lo interesante es que se encuentra viejos hábitos muy arraigados en quienes dictan cursos actualmente para nuevos instructores, esto significa que la cadena de valor se rompe en el mismo instante que las clases están enfocadas en una técnica de peluquería específica y NO en las habilidades blandas que necesita cada trabajador o dador de clases en estos tiempos.
Enfocarse al nuevo negocio de ser un instructor implica un compromiso y legado de instalar nuevos alumnos en el mercado mejores que los anteriores y No a la inversa como está sucediendo.
Cada 100 nuevos instructores solo el 4% vivirá económicamente de este Rol, el resto será parte de una maquinaria de poseedores de títulos de INSTRUCTOR sin logros de sus objetivos (No porque desconozcan habilidades de docencia) sino que el mercado está colapsado.
Rodolfo Urrea