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Reinventar la figura del Maestro Peluquero

El costumbrismo llevo a que la palabra “Maestro” tomara otro tinte en su concepto primario, el primer Maestro Pedro de Vega en Argentina aparece formalmente el 13 de mayo de 1577 después pasaron innumerables Maestros educación formal con su peso propio sin faltar al padre de los Maestros “Faustino Sarmiento”

En una conversación se instaló un debate sobre uno de mis posteos habituales, donde una persona amablemente nombra un sinfín de personajes que llamo GRANDES MAESTROS de la peluquería y es aquí donde me puse a desojar como una margarita ¿que tenían de Grandes o Maestros estos nombres?

En la región existen sin dudas cientos de personas que son aplaudidos por sus intenciones permanentes de colaborar en la industria u otras que acompañan y asisten a varios eventos, todos ellos con grandes expectativas y valorados, de allí a llamarlos Maestros ingresa en el esquema de una cultura popular.

Cuando comienzo a investigar donde se estudia para Maestro Peluquero aparece: Para trabajar como profesor de peluquería no es necesario estudiar una carrera universitaria, también recordar que existe una institución en Argentina que tiene el título de Maestro instructor peluquero después de 4 a 5 años de fuertes estudios, con un sólido entrenamiento y plan de estudios.

El gran tema cultural de una Latinoamérica que la mayoría quieren que lo llamen General y No sargento, como la instalación de llamar Profesional peluquero a un aprendizaje de un par de meses es una realidad insoslayable.

Que grande profe, sos un maestro, maestro cuando nos reunimos, son parte de un vocablo popular que lo instalamos de manera inconsciente en una industria que cuando dicen ¿quién es Maestro? todo el mundo levanta la mano.

Quizás si hablamos de maestros de la peluquería deberías nombrar a dos de manera específica: Léonard Autié, el célebre peluquero de la Reina María Antonieta o a Vidal Sasson el padre de los maestros de la peluquería moderna.
Rodolfo Urrea