Cuando el negocio es aprender y no enseñar
Una de las franquicias representativas de peluquería del país de México de la mano de sus educadores técnicos Premium The Comb Internacional, me invitaron a dictar una charla que es parte de un programa de capacitación para empleados y colaboradores de la marca de franquicias.
Como explicarle a colaboradores y empleados peluqueros que son seducidos todos los días para convertirse en Instructores o Maestros peluqueros por información engañosa, que No es negocio enseñar.
La ideología del Maestro propio está en una etapa de meseta, como dice un plataformista internacional somos muchos y para colmo gran parte quiere ser Maestro, rompiendo el equilibrio del ecosistema peluqueril, en los 90 el proyecto propio por parte de empleados era parte del juego, cientos de ellos migraron de estar en salones de peluquería como empleados para tener su propio proyecto varias veces hasta insalubre, pero es lo que ellos querían.
Después de pandemia y con el cierre de miles de peluquerías unipersonales, la moda de ser un instructor de peluquería “On Line”
permitía sin inversión a miles de personas a obtener algunos ingresos económicos, el 4% de ellos quedaron estables y entendieron la dinámica y sobresalen del resto por la inversión económicas que realizaron en plataformas y tecnología para sus streaming.
¿Cabeza de ratón o cola de león? Fue la reflexión de la capacitación al grupo de colaboradores, querer auto percibirse Maestro de peluquería sin un dólar en el bolsillo o ser colaborador de una marca que te brinda herramientas de formación y clientes para que te desarrolles de manera más sólida económicamente y profesionalmente.
Un dato interesante es que el 20% de peluqueros que trabajan en un salón con una marca establecida de ciertos países, son superiores técnicamente que un 20% de los mejores instructores de peluquería de otros países.
Rodolfo Urrea