El peligro de los que quieren ganar dinero con su profesión
Comienza a aparecer relatos por suerte tibia y sin fuerza la idea de quienes trabajan en una peluquería para ganar dinero es impropios del paraíso, que la pasión todo lo puede inclusive ganarle al clima competitivo agresivo actual del mercado.
La fama del “idealista técnico” en el rubro de la peluquería es instalada habitualmente como un gran escudo protector como única herramienta de gestión y negocios para un emprendedor o empresario de la peluquería, aquellos que se enamoran únicamente de lo técnico quedan quizás en las estadísticas de los salones pocos rentables, el mercado requiere de los nuevos instrumentos de gestión.
La filosofía del concepto “te llamaremos Profesional” puede y debe aparecer cuando las necesidades básicas han sido satisfechas por el trabajador peluquero, la venta del concepto de la pasión por la peluquería quedo en un estante casi olvidado, hoy el peluquero esta más dinámico para hacer negocios mejorando su comunicación con el cliente, realizando mejores servicios complementarios y anclarlo a un cliente satisfecho cada vez que concurre a nuestro salón.
No puede hablarse de una industria de la peluquería sin fisuras en este nuevo contexto, la peluquería en los 70 y los 80 era una máquina de devorar SABER (conocimiento), hoy el peluquero se retroalimenta con sus pares de las mismas edades y por redes sociales.
Todavía existe grupos que motivan la lógica de la “pasión”, donde recientes encuestas muestran que la “Pasión por la peluquería” lamentablemente en el sector, paso ser parte de unos pocos, no es ni bueno ni malo solo inconsistente como relato.
El peluquero quiere recuperar su inversión, ganar dinero con su oficio y ser más pragmático entendiendo que hay servicios que jamás realizara por no conocerlos y otros porque ya no son rentables, la peluquería de estos tiempos dejo gran parte de ser proveedora de servicios de excelencia, hoy son promociones enlatadas económicas y rápidas.
¡!!Algunos pensamientos o ideas en nuevos contextos No encajan!!!
Rodolfo Urrea