El relato de los parias en la industria de la belleza
Hace 10 años cuando en la región las Barberías comenzaron su aparición Épica, era común escuchar que eran unos Parias (Persona excluida de las ventajas de que gozan las demás, e incluso de su trato, por ser considerada inferior calidad técnica).
La observación de los nuevos peluqueros y nuevos instructores de belleza también de manera popular se los llama parias con el discurso que llegaron por casualidad a la industria sin que nadie de los antiguos les abra las puertas o les envié una carta de presentación.
En el día de ayer cuando entreviste a un Barbero que en solo 12 meses de estudio se preparó arduamente para una competencia reconocida y estuvo en el podio, después la misma persona comenzó a trabajar como Barbero y su agenda está completa con precios que están más elevado que el mercado, rompe todo esquema pensado desde la pirámide social de una industria creciente.
Cuando observo a una profesional del norte de Argentina que hace unos años no le daban acceso para mostrar sus habilidades por que la llamaban paria, está misma profesional está cerrando un 2024 a sala completa con sus cursos que resuenan en toda la región.
La palabra éxito y status es casi corporativista y discriminador, cuando uno de mis clientes muy Premium me comenta que la marca que representa a puertas cerradas no quiere brindar oportunidades a ciertas características de profesionales por más elevados que estén sus conocimientos técnicos.
Esta paleta multicolor que es la industria de la peluquería donde veteranos son un modelo de comunicación por redes sociales adaptándose de manera dinámica, otros muy jóvenes comienzan a tener más respeto por las herramientas de la peluquería muestra que la balanza se está equilibrando.
Parias, marrones, inexpertos son solo algunas de las palabras que todavía están en boca de un grupo que no entienden quizás los tres procesos.
1. La industria generosa abre las puertas a todos
2. El profesional ingresa y debe mostrar profesionalidad sin dudar
3. El cliente es el que elige y paga con quien atenderse.
Rodolfo Urrea