Franquicias de Belleza: Cuando David gana a Goliat
En los 90 las franquicias del sector de la peluquería fue la época de la plata dulce, tuve la oportunidad de desarrollar varias marcas y era realmente una escuela de negocios la construcción de los modelos de franquicias en la región y más en Argentina.
Marcas de franquicias de peluquería que atendían a 60 mil clientes por mes, inversiones millonarias, desarrollos de marcas como competencias propias, venta de los Corner a las empresas de productos, apertura de escuelas de peluquería para fabricar la materia prima de las franquicias que eran los peluqueros, todo de manera explosiva porque se visionaba un negocio a corto plazo.
Como todo proceso en nuestra región y más en el sector de la belleza, el éxito comercial duro una década, como fue anteriormente las instituciones y como lo es hoy en lo contemporáneo marcas de productos que quedaron en el olvido o no lograron ese posicionamiento que visionaron los procesos culminan.
En los 90 ser un peluquero de barrio era como una segunda marca, las franquicias prometían lo nuevo, lo mágico y lo único, sus sistemas de atención marketineras donde su mentor “RG” supo sostenerlo muy bien, el relato que las franquicias era Cool para una sociedad de nuevos ricos en esos tiempos era creíble.
Después de esa década fashion con un maltrato al peluquero de barrio, como David y Goliat el peluquero recobro lo que siempre fue de él y NO de los inversores a corto plazo comprando franquicias, es aquí donde comienza el proceso de una nueva época de los peluqueros con una mirada más comercial y proactiva en la industria, aprendiendo a combinar la técnica y el negocio.
El peluquero que no logro un posicionamiento de nombre propio o NO gano dinero entre los 90 y 2000 estuvo muy distraído, hoy la peluquería No es un negocio rentable para casi el 60% de la industria, donde compite de igual a igual con su colega que está ubicado a 200 metros, porque las franquicias desaparecieron, donde puede enseñar libremente su técnica peluqueril o jugar a ser instructor porque las tres franquicias de formación más importante quebraron comercialmente.
En esta nueva década 2020 a 2030 dos extremos opuestos son los que permiten diferenciarse comercialmente: Convertirte en un producto extremadamente diferenciador en calidad que es el 11% del mercado, o convertirte en Popular y económico que es el 28% del mercado, si quedas en el medio del 61% se complica económicamente hablando.
Rodolfo Urrea